En China, los hombres occidentales tenemos fama de no saber diferenciar entre las chinas guapas y feas. Hay quienes defienden que esto se debe a que nos importa menos la imagen, pero yo creo que puede estar relacionado con el llamado "efecto de raza cruzada". Este efecto estaría detrás de la falsa impresión de que los chinos o los asiáticos son todos iguales. Por cierto, a ellos les pasa lo mismo con nuestras caras, por mucho que nos parezca que tenemos rasgos más variados.