El Falcon 9 de SpaceX (cuyo nombre también tiene historia, puesto que está inspirado en el Halcón Milenario pilotado por Han Solo en la saga Star Wars) acaba de hacer historia en la carrera espacial, al convertirse en el primer cohete que vuelve a ser lanzado al espacio después de haber sido utilizado previamente.
Desde la compañía aseguran que este avance significa que a partir de ahora podremos tener una suerte de servicio de mensajería desde la Tierra hasta la Estación Espacial, algo inimaginable hace pocos años debido al precio desorbitado que supone lanzar un cohete que tan solo puede utilizarse una vez. “Hemos tardado 15 años en llegar hasta aquí. Ha sido un camino largo y difícil. Estoy enormemente orgulloso de este equipo”, declaró Elon Musk minutos después de que el Falcon 9 hubiera cumplido con éxito su segunda misión.

La posibilidad de recuperar los cohetes lanzados ha estado desde el inicio en el ambicioso plan de negocios de SpaceX.

La compañía calcula que con este sistema pueden ahorrarse hasta un 30% del coste de un cohete, cuya parte más cara son los motores que hasta ahora eran desechados después de una misión. En declaraciones a Reuters, Gwynne Shotwell, presidenta de la compañía, aseguró que en breve estarán preparados para poder hacer un lanzamiento “cada dos o tres semanas”, aunque su verdadero objetivo es ser capaces de lanzar, recuperar y volver a lanzar el Falcon 9 en 24 horas.

Una frecuencia revolucionaria que abre nuevas perspectivas a la conquista del espacio y que desde SpaceX ya ven como un hito de cara a su más llamativa y ambiciosa idea: la anunciada llegada a Marte en 2018. Muchos son los que siguen mostrándose incrédulos ante esta posibilidad, pero son los mismos que hasta hace muy poco negaban la opción de recuperar y volver a lanzar un cohete de las características del Falcon 9. Los hechos les están demostrando que cuando Musk (y sus millones) están detrás de un proyecto, casi todo es posible...