Cristina Aranda, directora de Mujeres Tech (organización que busca despertar y potenciar el talento femenino en el mundo digital), cree que “la tecnología no es masculina ni femenina, la tecnología es divertida”. E incide en la necesidad de dar visibilidad a mujeres que sirvan como modelos para las niñas “los referentes que tenemos en los medios de comunicación de un hacker o de un programador no son atractivos para las niñas. Ellas no quieren parecerse a esos señores”. Como Aranda son ya muchas las mujeres -y afortunadamente también hombres- que impulsan un tipo de sociedad capaz de hacer autocrítica, de replantearse los roles establecidos y dejar atrás los conceptos monolíticos del masculino y el femenino. El impulso digital de las nuevas generaciones puede ser una excelente oportunidad para ello porque, como afirmaba Eduardo Galeano en una frase que sirve como lema a Mujeres Tech, “Mucha gente pequeña en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”.