Con más de metro ochenta de estatura y 125 kilos de peso, la robot humanoide de la NASA tiene más hechuras de luchador grecorromano que de grácil doncella. Una complexión que le será muy útil para moverse en los hostiles ambientes que la esperan en Marte. La Agencia Espacial Americana, que planea enviar astronautas al planeta rojo en el año 2030, pretende conseguir que varios robots como Valkirye aterricen allí antes de la llegada del hombre para preparar el terreno y ayudarles después en distintas tareas.