Williams ya diseñó el famoso concierto de Red Rocks y su sintonía con los miembros de U2 es total. Sus espectáculos no se limitan a una escenografía sobre la que se superponen las canciones del grupo, sino que juntos trasladan al escenario los conceptos que la banda -famosa por los mensajes políticos y sociales de sus letras- quiere transmitir al público. Un planteamiento de show global que conlleva muchos meses, incluso años, de trabajo y en el que juega un papel muy importante la tecnología.