Subyugados como estamos por el oscuro atractivo de Elliot Alderson, su sempiterna capucha, su habilidad para destrozar cualquier sistema de seguridad por sofisticado que sea y sus ansias de libertad, tal vez descuidemos que detrás de los teclados de un ordenador puede haber verdaderos criminales. Y muy peligrosos. El éxito de "Mr Robot", la serie que ha vuelto a poner de moda la cultura hacker y las teorías de la conspiración, se sustenta en el misterioso glamour que desprende lo prohibido. Por eso todos queremos que Elliot se salga con la suya, aplaudimos que le hinque el diente a las redes sociales de cuantos se cruzan en su camino (y hasta les robe el perro) y somos capaces de encontrar razonable que haga pedazos la economía mundial. Sin embargo, la realidad de estos peligros no es tan encantadora. Eugene Kaspersky lo sabe muy bien, porque lleva décadas luchando contra el crimen informático desde la empresa que él mismo fundo en 1997 y que lleva su nombre. Actualmente Kaspersky Lab es una de las compañías más importantes en ciberseguridad a nivel global: opera en 200 países y cuenta con oficinas en 30 ciudades. La carrera de Kaspersky como experto en seguridad informática comenzó de forma accidental cuando su ordenador fue infectado por el virus Cascade en 1989 y Eugene, por entonces un joven criptógrafo y matemático, se empeñó en descifrarlo y combatirlo. Aquel virus -como si fuera una vacuna- terminó dando como resultado el nacimiento de un gigante de la seguridad. Cascade fue el primer malware etiquetado y desactivado por Kaspersky; hoy en la base de datos de su compañía hay más de cien millones de virus. Lo que ha convertido a Kaspersky en una de las personalidades más relevantes en el mundo de la tecnología, es su capacidad para prevenir el origen de los peligros futuros. Él científico ruso lo resume argumentando que “no se trata de curarte si estás enfermo, sino de hacer que seas inmune a las enfermedades”. Y, en el terreno de la informática, las enfermedades cambian a diario. En un reciente post de su blog oficial, Kaspersky bromeaba poniendo un ejemplo que lleva utilizando hace tiempo en sus presentaciones: “a vuestro humilde servidor le gustaba contar divertidas historias de miedo sobre lo que podría pasar en el futuro. Por ejemplo: una cafetera lanzando un ataque DDoS al refrigerador, mientras que el microondas deduce el código PIN por defecto del extractor para mostrar anuncios de texto en su pantalla digital”. Esta predicción está cerca de cumplirse, puesto que dentro de muy poco en los hogares todo tendrá conexión a Internet, y lo mismo sucederá con nuestros coches o nuestra ropa. Las ventajas que esto nos ofrecerá son indudables, pero también lo es que las amenazas se multiplicarán. A pesar de que este panorama pueda parecer desalentador, y antes de que comencemos a mirar con desconfianza a nuestra smart tv, Kaspersky nos tranquiliza desde el lema de su compañía: “Estamos aquí para salvar el mundo”.