Las placas de circuitos fabricadas por Arduino están presentes en todo el planeta. Son utilizadas en el 90% de las impresoras 3D libres, en dispositivos médicos, en domótica, en robots, en wearables y en innumerables proyectos educativos. La fórmula de este éxito es que sus productos son económicos (se puede comenzar con alguno de sus módulos por un precio cercano a los 30 euros), sirven para cualquier plataforma (su software corre en Windows, OSX y Linux), el entorno de programación es claro, simple y flexible (fácil para que lo pueda entender un novato, pero con posibilidades para llevarlo hasta cualquier extremo de complejidad), el software es de código abierto (gratuito y modificable) y lo mismo sucede con su hardware.